Eolo entró constante y parejo, los 18 nudos prometidos, con rachas de 22 se sentían desde la orilla, 4 velas con un lesionado.
Orilla que era bastante relativa, ya que la marea estuvo bajando apenas llegamos, llegando a su bajamar a eso de las 4 PM app... y subiendo a las 5 a 6 mas o menos. Por lo que había que caminar bastante para superar la orilla, con agua asta los talones y pasar el banco de arena, por unos 30 metros, para llegar a aguas mas profundas y poder comenzar el planeo, a unos pocas decenas de metros de la rompiente, de la ola entrante, lo que hacia el track mas corto, para salir a planeo y llegar a las olas principales, pronunciadamente weste el viento, permitía planear paralelo al campanazo de la ola grande y esperar que el espumón se desinflara para pasarlo, descolgándoce del arnes y agazapándose con los brazos estirados, para bajar el punto de equilibrio y empujando con el pie delantero el strap, para aguantar el empeyon del espumón, con la vela semi abierta, para no perder equilibrio, brazo de atrás bien estirado en la botavara, para con la potencia recuperada en la vela, cuando el remolino del espumón te arrastre un poco, desventándote y tendiendo a obligarte a tractorear detrás del espumón, con la quilla casi en spinout por tanta espuma, hasta que baja la velocidad de la resaca y te permite sentir la presión nuevamente en la vela y la quilla se agarra y sales a planeo nuevamente, antes de enfrentar el segundo espumón de altura de medio mastil, osea dos metros, lo pasas de la misma manera, ya que casi no hay viento, pero esta vez al ser mas grande, y cercano al campanazo, después de hacer un pequeño gesto de chop hop y empujar la tabla hacia adelante y despegar la tabla del agua, sientes primero el salpicón de la ola, bajo la tabla, que te empuja hacia arriba, para sentir después de lleno un tirón hacia arriba, del espumón completo, que te eleva y te hace saltar y seguir en planeo instantáneo, para prepararte a recibir la ola final de la rompiente, que ya alcanza sus tres metros y le falta crecer todavía, una masa que es una pared oscura de agua y tu ves que no vas a llegar y te reventara encima tuyo...llenandote de panico, horror y adrenalina. Rápidamente tienes que decidir, o haces un chicken jibe, o navegas paralelo para que se desinfle el espumón después del campanazo para intentar pasarlo después, o te tiras al agua, o aperras, y gracias a dios, tome la decisión correcta, comencé a bombear como loco, con mi velita de 5,3 mts a la aleta, y agarrando mucha velocidad, siento que la quilla agarra todo el peso y la pared de la ola me aumenta la tracción, sintiendo la mano trasera en la botavara que me acelera, en la medida que voy encaramándome en planeo hacia arriba de la rampla de la ola, que ya esta de 4 a 5 metros verticales, para finalmente, encontrarme con la punta de la tabla, pasando por un labio de ola que se forma en su punta, golpeándome la cintura, al pasarlo, pudiendo volar unos tres a cuatro metros sobre el labio, lo que sumado a los tres a cuatro metros de la rampla vertical que subí planeando, daban una caída después del planeo controlado, con la tabla canteada, y en posición agazapada, con el cuerpo hacia adelante y el mastil, hacia atrás, con los brazos estirados para mantener el vuelo y caer controladamente a una altura de unos 8 metros, estirando el pie trasero, para amnortiguar el golpe de la caída y no romper la tabla, pero no tan vertical, como para perder planeo y poder mantenerlo, para el próximo tumbo que entra, se frena y crece, mas grande que el anterior y promete otro salto igual o mejor...
Que quieren que les diga, saltar en Ritoque es épico y me ha enseñado muchísimo.
Por otro lado, la surfeada de los tumbos en la salida, fue de tres cortes a la derecha, manteniéndome en la rampla de la ola, mucho rato. Las bombeadas con el brazo izquierdo saliendo para practicar la surfeada y cortes, las puedo sentir cada vez mas cómodo.
Pero aun falta mucha experiencia, tengo que seguir aprendiendo. Me faltaron mis maestros y partners.
Espero que les guste el reporte. |